Recocijo en las huestes del cielo.

Hoy, para delicia de todos vosotros, os aporto una pequeña sinopsis o resumen de uno de los Evangelios Apócrifos de la Biblia, que para los que no lo sepan, que sois muchos, no intentéis esconderlo malditos paletos, son escrituras sagradas que la Iglesia no considera parte de la Biblia aunque irremediablemente lo son, ya que aportan una pizca de cordura a tales heroicos relatos que sodomizan a la plebe. Ni que decir tiene, que no aparecen en los ejemplares bíblicos comunes que todo el mundo tiene en casa ( y si no tienes uno en casa arderás en el jodido infierno, maldito descreído de los cojones!! ) .Éste en particular es un extracto del Libro de Miasés.
43.12: Comenzose el relato.

Hasta aquel día El Señor tenía un arado tirado por 4 bueyes. Éstos no hacían otra cosa que negarse a trabajar, alegando felizmente que era “su hora del poker”. El Señor se exasperó, y he aquí que los cambió por unos huskies que un amigo suyo no muy bien informado le recomendó. Al poco de adquirirlos [...] se le escaparon todos. He aquí la humanidad del Señor.

43.13 Y he aquí que el Señor dijo: “¡Oh Sacrebleu, mierda embolsada, albricias, uys!. Los perros, que se me han escapu tós, ayyy Páharo”. Y El Señor los buscó y rebuscó [...], pero ninguno de ellos parecía querer mostrarse, y El Señor se exasperó. La ira del señor.

43.15 En la noche de “La Fuga”, homónimo calificativo que se corresponde biyectivamente a cierto grupo heavy Español, de música Satánica, El Señor envió un sueño sabe Dios cómo a Miasés en el que aparecía una tetera humeante de la cual salía una extraña música. Obvio la explicación ya que nuestro amigo Freud, pronunciado Froiz (sí, yo también lo he notado, suena a SUpermercado… ) ya interpretó este tipo repetitivo de sueño que se repite en todas las cabezas pensantes del mundo y de forma de repetida, para más inri. Miasés, en sueños, abrió la tetera y entró, y vió al Señor sentado junto a su mesa tomando un Manhattan. [...]

43.16 Postróse Miasés ante el Padre Misericordioso y Todopoderoso, juntas sus rodillas, gacha su testa, en muestra de sumisión. [...] Y El Señor dijo: “Maldita sea, Miasés de los cojones. Oh mierda. Los Perros. Búscame a mis Perros, Miasés, tú que tan fielmente me has servido durante tu vida, revelando las profecías que he ido inventando al tocarme los cojones y que posteriormente te he ido enviando para reirme de tu abrumadora tontuna.” Y El Señor añadió: “Oh y siento lo de tus hijos Franz y Pepito, y tu mujer Marjorie, sólo te pedí que los degollaras en plan broma… me cago en mí mismo, joder, ostialaputa, no pensé que fueras tan animal y garrulo, pero obedeciste ciegamente al Señor, y por ello ganarás el Reino para la Eternidad, además de aquel cortacésped que te dí”.

43.17 Y Miasés dijo así: “Oh Señor, gracias por ponerme a prueba.. de nuevo. Van 4 veces esta semana, y sólo estamos a Jueves, Oh Señor, síiiii Señor [...]“. Y añadió: “Y el cortacésped no tira, Oh Señor.” [...] El Señor se exasperó, pero tratándose del Profeta Miasés, controló mucho su primer impulso de enviarle al Carajo, el lugar celestial a dónde se envían los rompehuevos. Y He aquí la misericordia del Señor.

Bueno, hasta aquí el pasaje, se ha pasado volando , ¿Verdad?. Por cierto que Miasés encontró a los Perros del Arado y hubo gran regocijo en las Huestes del Cielo, pero aún así Miasés fué declarado hereje, algo que las apuestas celestiales ya avecinaban, y tuvo que huir para evitar la Purtalah, conocida tortura de la época que consistía en sumergir al reo en micción de ave. Más tarde la Purtalah pasó a llamarse simplemente la Putadah, de ahí la conocida palabra de nuestro diccionario, aunque ningún lingüista lo reconocerá jamás. No sin antes haberle golpeado el testículo derecho con un ejemplar de Guerra y Paz.

¿No ha valido la pena leer tanto, alma cándida? Nadie te ha obligado joder, ve a otro con el cuento de la puta triste. Lo que pasa es que eres un inculto, éste es un documento que otros matarían por leer. Otros que por cierto son más listos que tú, maldito paleto madrileño… Ya verás cuando te coja si no me devuelves los 2 euros. Yep, yep.

~ por zoywachi en Agosto 9, 2006.

Una respuesta to “Recocijo en las huestes del cielo.”

  1. Vaya inconsciente con demasiado tiempo libre. Así ardas en el infierno cual criollo a fuego lento.

Escribe un comentario